martes, 27 de noviembre de 2012

Cronopio y flor.

Me gustan los cuentos, mucho.

Esto no es cuento, es cierto.

Conocí a un cronopio, uno de verdad, carne y hueso y todo eso.
Es pequeño y húmedo y vive la vida de una manera fascinante. Es complejo este cronopio
A veces pienso que tal vez me equivoqué, pero no, es un cronopio real y estoy segura de eso.
Estoy segura de eso porque a veces y más que a veces, muchas veces, cuando pienso en él, pienso: "Es como una flor".

Aquí el cuento de Cortázar que lo ilustra:

Flor y cronopio

Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume, y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz. La flor piensa: «Es como una flor».


lunes, 12 de noviembre de 2012

Malinches

En Managua hay un parque donde florecen tres Malinches,

yo los vi floridos, hermosos y llameantes; vos no los conocés.

Yo ya te dije a donde quedaba el parque y en los meses en que dan flores,

hemos pasado por ahi y has visto los Malinches, pero no has visto las flores.

Un día vas ver los Malinches y vas a ver las flores y tal vez los veas en ese parque,

pero creo que ya no los vas a ver conmigo.




Aquí el link para un Epigrama de Ernesto Cardenal, en el que estaba pensado ahora, mientras me desvelaba; http://www.poesi.as/ec610017.htm



lunes, 5 de noviembre de 2012

Insomnio de Noviembre.

A la vida la vemos de diferente manera, la vemos por diferentes cristales.
A veces, la vida sonríe, o tiene ojos verdes o azules o negros-negros o ámbar. A veces la vida tiene un lunar cerca de la boca o una mancha en el hombro.
Otras veces en la vida nos embadurnamos de cebo serenado, le encontramos pelos a todas las sopas y no encontramos saca-puntas para nuestros lápices.
La mayoría del tiempo, la vida es un trabajo de ocho a cinco, un "qué cara está la gasolina", un "a dónde es el bacanal el viernes".
Por estos días mi vida es "mierda, de nuevo al trabajo", "qué bonita esa palabra", "no se que hacer con mi vida".
Los insomnios han vuelto.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Delirios de mujer que odia.

Hay un matamoscas gigantesco y ¡zaz! te aplasto.

Tengo tijeras y sé usarlas, no tengo miedo a cortarme mientras te arranco el pelo.

Si me muerdo, me enveneno.

Podría vomitarte, o escupirte. Lo que tengo en el estómago es más ácido que el ácido clorhídrico.

Le puse un nombre y encontré su dirección. Ponché todas las llantas de su carro.

Entré a su tuiter y hackié su facebook, ahora sigue a Cohelo y es fan de Arjona.

Le puse una almohada en la cara mientras dormía, la almohada tenía moho y apestaba a mono mal secado.

Contraté a alguien para que se orinara en tu jardín, todos los días.

Compré chocolates laxantes y preparé galletas.

Fui a su trabajo y mientras nadie veía, puse pega-loca en su llavín.

En su casa, mojé todo su papel higiénico.

Metí su cepillo de dientes en el inodoro.

Le quité el teflón a su sartén.

Quité la goma de sus tacones, ahora cuando camina, chilla.

Cambié su champú por jabón líquido anti-pulgas.

Tiré aceite por el piso y escondí sus zapatos.

Le hice un té con 8g de nuez moscada. .

Le hice pescado y cerdo para que comiera y cenara, usé la misma tabla y tampoco lavé el cuchillo.

A sus camarones nunca le quito la vena.

Quiero sacarle los ojos y amputarle los dedos, apretandote el cuello y a mordiscos, respectivamente.

He puesto arañas en todas las esquinas de tu casa y tu comida tiene cucarachas.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Helados

Hoy estoy soñando despierta,
me desperté con ganas de comerme al mundo con una cuchara.
Este pedacito de tierra lo tengo muy pequeño debajo de mis pies,
me pican las plantas de las manos por tocar otros lugares,
probar otros sabores, ver otros paisajes.
Voy volando, lejos, lejos.
No estoy muy clara de a donde voy a aterrizar, pero ya estoy lejos.
Me llena de ansiedad y de sonrisas y de ganas de llorar,
siento estar al borde de la puerta de entrada de una heladería,
cuchara en mano y X cantidad de sabores por probar.

jueves, 30 de agosto de 2012

De cavangas y cosas alegrísimas.

Pensando en las cosas buenas que le pasan a uno, me puse a pensar en las cavangas. ¡Qué buenas son las cavangas! Llantos, mocos, muuuucho alcohol, sentimiento de desdicha en su máxima expresión, deseos de auto destrucción, insomnios, desastres, sexo, drogas y rock and roll. En fin, nada como las cavangas.
Yo he tenido mi par de buenas cavangas, un par de meses cada una, desdicha total, pérdida absoluta de la vergüenza, ojeras enormes, quiebra total, buena música, karaokes de mala muerte, expresiones de buena voluntad, amigas incondicionales, familia preocupada, al cabo, dicha total.
Si usted, mi querid@ amig@ acavangad@ no es capaz de disfrutar sus cavangas, entonces ni las empiece, niegue su realidad y pretenda como que nada ha pasado, porque una desdicha que no se gasta, se lava y se deslava, una vida que no se desperdicia por momentos, no es vida.
En el caos está el secreto, en la destrucción está la llave para construcciones nuevas, en el punto más bajo de la parábola está la marca para subir.

domingo, 26 de agosto de 2012

No soy tan noble, lo siento.

Debo quemar las naves y botar los puentes

que me llevan de regreso.

Hay un lugar en mi mente que es un pantano

y dentro del pantano hay una sirena que me llama.

Quiere que me quede con ella, que escuche para siempre su cantar.

Voy siempre, ahora menos, pero la visito y la observo,

desde arriba, con cautela, pero con ganas de saltar y abrazarla.

Debo quemar las naves y botar los puentes,

la desprecio.

Tiene una dulzura demoníaca, empalagosa, maligna, grandiosa.

Tres noches atrás agarré el carro, aceleré y manejé con furia hasta ella,

me acerqué demasiado, estuve a punto de darle un beso.

No puedo volver, no quiero volver, espero no volver.