miércoles, 29 de abril de 2015

Rooseess

Algo que jamas me imagine en la vida fue ir a la vela de Rooseess, ni cuando fueramos viejos.
Uno no piensa en esas cosa cuando es niñ@, a medida que vas creciendo y la muerte se hace algo mas real, empezas a pensar y a imaginar la muerte de tus abuelos y luego, de a poco, te vas haciendo a la idea que algun dia te vas a tener que enfrentar a enterrar a tus padres. Eso es lo normal.
Tristemente la vida no es asi de ordenada y pasa que a veces, enterrar a tus padres antes que a tus abuelos o enterras a tus padres antes de tiempo y es triste pero pasa, es lo normal.
Lo normal es ue los padres mueran antes que los hijos, que los tios mueran antes que los primos, es es lo normal. Tambien se va haciendo normal acompañar a tus amigos a las velas de sus abuelos, sus tios, sus padres... pero no es normal acompañar a los padres a las velas de tus amigos.
Jamas pense en estar en una sala funeraria viendo al papa, a la abuela, a la mama y a la hermana de Roossess y no verlo a a el, sino su ataud y su foto, viendo a todos nuestros amigos y compañeros y que el no estuviera ahi. Eso no es normal.
No es normal y no me acostumbro a la idea de que el ya no exista como el ser humano que fue, que ahora solo sea parte de mi vida como un recuerdo, como muchas historias, como aprendizajes y crecer juntos. No me acostumbro a que si me quedan 2 o 100 años mas de vida, el siempre va a tener 27, no puedo ni empezar a articular la tristeza que me acompaña desde ese terrible lunes en que me dijeron que se iba.
A ese hombre lo queremos tanto, tanta gente y eso lo se, y en eso, me siento acompañada en mi pena pero tambien me siento sola, me siento enojada, me siento triste.
En mi vida, jamas pense en esto. A Rooseess lo conozco desde hace como 20 años y fuimos amigos, muy amigos, amiguisimos. Me enseño, a corta edad, cosas maravillosas y valiosas que atesoso y con las que vivo cada dia, que me formaron a la mujer que soy hoy. Luego, dejamos de ser amigos, pasamos muchos años sin vernos practicamente, sin hablar. Cuando nos reencontramos, lo descubri de nuevo, era el mismo, pero ninguno era igual, habiamos crecido, cambiado y caminado por rutas distintas pero me di cuenta que el amor que nos teniamos, no habia disminuido. El hizo el acercamiento, el nos dio una nueva oportunidad en la vida, nos dio otro chance de conocernos y de crecer juntos.
Me da miedo pensar que no aproveche esa oportunidad, que lo vi muy poco, que platique muy poco con el, que deje que el trabajo y otras cosas nos quitaran tiempo pero, tengo 27 años, el tambien, eramos jovenes y teniamos tiempo para vernos talvez la proxima semana y ponernos al dia.
Nunca pensas que la ultima vez que viste a alguien va a ser la ultima vez que lo veas en la vida, nunca pensas que es urgente hablar de todo y por horas, porque ya se les acaba el tiempo.
Me duele pensar no solo en mi dolor, sino en el de todos los que lo conocimos, en el de su familia, a quienes quiero tanto y que desde siempre me trataron como alguien mas de la familia, que entendian ese lazo de hermandad que teniamos y que lo respetaban. No me atrevo ni a pensar en su vacio, porque se parece al mio y es un espacio infinito donde no nos va a alcanzar la vida para llenar.
Tengo miles de sapos en la garganta, quiero gritarle al mundo que Rooseess no esta y que el mundo esta un poco mas hecho mierda por eso, quiero decirles que su ausencia es grande y pesada y que estoy enojada con el, porque me siento traicionada y abandonada.
Quiero decirles que estoy cansada y triste y no puedo mas con esto, que no es la primera vez que entierro a un amigo, que no es la primera vez que siento esto y que cada vez no es mejor, ni mas normal, ni te acostumbras, ni se te hace mas facil. Cada vez tiene menos sentido y se siente como que si me quitaran el cascaron de una herida con limon y sal.

jueves, 19 de febrero de 2015

Andrés.

Dijo Andrés a sus cuatro años: "Sentí que tenía una sapo en la garganta".

A veces, pienso en Andrés y me imagino a mi misma, de pie en la puerta del cuarto en la casa de mi abuela en Ocotal, descalza y muerta de miedo ante un pasillo oscuro a media noche.

A mis 27 años, por fin puedo dormir sola y con las luces apagadas pero de vez en cuando, a mitad de la noche, a mitad de un sueño, o a mitad de una idea en un cuarto lleno de gente, a las tres de la tarde, pensando en el futuro o en el pasado reciente, me siento como Andrés, con su sapo en la garganta.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Managua

El hijo del dictador se sienta al lado mío en el mismo bar, consulta con su guardaespaldas y me invita a una cerveza. Me guardo la rabia, el reproche y el desprecio. Le sonrío, brindo con él y me enveneno a su salud.

Romance

Dijo: "you had me at hello".
Mientras buscaba el diccionario, ya pensaba en la despedida.

Ejemplo/Muerte #2: El tiempo.

Mirá las horas, se caen como hojitas secas.
Yo las recojo y las pego en mi cuaderno.
Tengo tres mil hojitas de no verte.

Dios del sexo

Cada vez que me desnudo para dejar entrar un cuerpo en el mío,
me pongo de rodillas, cierro los ojos y pido un milagro.

Break up

Nos accidentamos.
A él se le rompió la pierna, la muñeca y la clavícula.
A mí se me rompió el corazón.